De manera intuitiva cualquier persona entiende el fundamento de una protección: colocar un material que absorba los golpes para evitar que lo haga nuestro cuerpo. Las protecciones son útiles tanto en competición como en los entrenamientos y deben ser algo con lo que cualquier artista marcial esté familiarizado.

En este artículo explico cómo y de qué te protegen las protecciones habitualmente empleadas en artes marciales y deportes de combate en base a los principios físicos que rigen los choques. Originalmente el artículo tenía otra estructura y contenía breves explicaciones sobre por qué el uso de protecciones es beneficioso y necesario para el entrenamiento. Tras su publicación, aparecieron múltiples comentarios por redes sociales directamente en contra del uso de protecciones para por lo que he decidido crear nuevos artículos para refutar los mitos en cuanto al uso de protecciones, iré actualizando la lista según los vaya elaborando.

El artículo que ahora estas leyendo está casi completamente enfocado a los fundamentos físicos que explican cómo funcionan las protecciones y en base a esto discernir qué tipo de daños evitan. Aún así he mantenido una pequeña introducción sobre el papel de Bruce Lee en el desarrollo de las protecciones para artes marciales. Claro, que también me he encontrado con opiniones que afirmaban que la labor de Bruce Lee no importaba nada, ya que le categorizaban, entre otras cosas, de «payaso» o «nena bailarina». Lo cierto es que yo he tenido la fortuna de entrenar asiduamente artes marciales con bailarinas y la verdad que tienen un control corporal envidiable, pillan los movimientos enseguida y en cuanto aprender a dar explosividad a su técnica, sueltan unos guantazos de campeonato; pero estos «opinadores» parecían decirlo con un tono despectivo y machista.

La opinión de Bruce Lee sobre el uso de protecciones para el entrenamiento de artes marciales

Existen personas reacias al uso de protecciones durante los entrenamientos, pero lo cierto es que correctamente empleadas son tremendamente útiles. De hecho, prácticamente cualquier elemento de golpeo no deja de ser una protección sobre la que se pueden trabajar los golpes con mayor seguridad. Tampoco hay que olvidar que tanto el que lanza el golpe como el que lo recibe es susceptible de hacerse daño. Del mismo modo, un guante de boxeo protege tanto la mano del boxeador que lanza un puñetazo como la zona del rival en donde pretende impactar.

Bruce Lee fue uno de los grandes artistas marciales que impulsaron el uso de protecciones. Para Bruce, el sparring era una práctica fundamental para cualquier artista marcial y la mejor forma de acercarse a lo que supondría un combate real. En sus propias palabras: «Un luchador que entrena sin un sparring es como un nadador que no se ha sumergido en el agua».

Entre las creaciones de Bruce Lee para mejorar el entrenamiento de artes marciales, se pueden encontrar vaarias protecciones de artes marciales, entre las que destacan el casco, el peto y las guantillas con dedos. El libro de Dan Inosanto, Guide to Martial Arts Training With Equipment, contiene bastante información al respecto.

Por otro lado, Bruce era también consciente de que el reglamento de las modalidades de combate deportivo limitaba la funcionalidad que el sparring pudiera tener para hacer frente a un enfrentamiento real (sin reglas) y la aplicación de las artes marciales para la defensa personal. Precisamente por eso consideraba que contar con un buen equipo de protección para la práctica de sparring suponía una mejora revolucionaria en el entrenamiento, ya que permitía acercarse tanto a la práctica deportiva como a un enfrentamiento real reduciendo drásticamente el riesgo y la gravedad de las lesiones originadas en el entrenamiento.

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Qué es absorber un golpe y cómo debe hacerlo una protección

Cuando un golpe impacta, se produce un choque en el que se pierde energía cinética (el nombre técnico es choque inelástico). La pérdida de energía cinética (disipación) se produce como consecuencia del trabajo realizado durante la deformación de los cuerpos, el aumento de su temperatura y la producción del sonido que emite el golpe.

Durante el choque los cuerpos pueden:

  • Sufrir deformaciones, al disiparse la energía cinética.
  • Desplazarse, debido a la transferencia de cantidad de movimiento.

Al recibir un golpe se sufre tanto los efectos de la energía cinética como los debidos a la transferencia de la cantidad de movimiento. Unas protecciones adecuadas deberían ser capaces de disipar la energía cinética del golpe y ayudar a eliminar los efectos de la cantidad de movimiento, evitando así que el cuerpo se deforme (por la energía cinética) o se desplace (por la transferencia de cantidad de movimiento) causando daños.

Como se puede apreciar en la ilustración, al golpear un saco sufre deformaciones como consecuencia de la energía cinética y se desplaza por la transferencia de cantidad de movimiento.

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Si quieres profundizar en estos dos principios físicos (energía cinética y cantidad de movimiento), esenciales para entender lo que ocurre en un choque, te recomiendo que leas el artículo La energía de los golpes: aprende a golpear con todo el poder de la física.

Cómo combatir los efectos de la energía cinética

Dado que en un choque los cuerpos se deforman disipando energía cinética, se deben emplear protecciones que estén compuestas por un material deformable, con gran capacidad para comprimirse y recuperar su forma. Visto de otra forma, se quiere que la energía cinética se disipe deformando la protección en lugar del cuerpo.

Las protecciones formadas por materiales que se deforman para disipar la energía cinética evitan fracturas, contusiones, cortes y arañazos, siempre y cuando estén bien diseñadas y colocadas. La mayoría de las protecciones para artes marciales y deportes de combate están compuestas de una funda exterior que envuelve al material destinado a absorber el golpe, ambos materiales deben ser adecuados y estar perfectamente integrados. Si el material de la funda o las costuras no son adecuadas, la protección puede causar cortes y daños por fricción. Si el material interior (destinado a dispersar la energía cinética) no está correctamente distribuido y fijado (o inyectado) en la funda, este se desplazará por el interior de la misma reduciendo drásticamente la eficacia de la protección.

El aumento de la superficie de impacto es otro de los factores clave para reducir daños, pues hará que la energía cinética se disperse en un área mayor en lugar de concentrarla, lo que facilitaría cortes y fracturas. Al impactar, la propia deformación de algunas protecciones produce también un ligero aumento en la superficie de impacto.

Cómo combatir los efectos de la cantidad de movimiento

El material de las protecciones puede ayudar a absorber la energía cinética, pero esto no afecta en nada a la transferencia de cantidad de movimiento. Si se golpea con un croché en la mandíbula, el guante evitará que se deforme la cara pero no ayudará a impedir que la cabeza gire bruscamente (transferencia de cantidad de movimiento), pudiendo causar daños como un esguince cervical o daños cerebrales por el giro y el golpeo del cerebro contra el cráneo. Es más, la cantidad de movimiento se define como la masa por la velocidad, así que si se golpea con la misma velocidad pero con un guante que añade masa, se genera una mayor cantidad de movimiento.

Por esta misma razón, una forma de protegerse de los daños causados por la cantidad de movimiento es aumentar la masa de la zona en la que se está golpeando. Sin embargo, unas protecciones con mucha masa (muy pesadas) presentan problemas para competición y para el sparring, a menos que se esté haciendo un entrenamiento tipo Dragon Ball, añadiendo peso a propósito.

La mejor forma de ganar masa se tendría precisamente en un concepto tradicional de las artes marciales, conocido comúnmente como enraizamiento, que básicamente consiste en enraizarse o fijarse a la tierra de tal modo que la masa del cuerpo se integre y sume a la de la tierra como si de un único cuerpo se tratara… una esfera perfecta de masa enorme ;-P. Llegar a este nivel es una idea fantasiosa, pero la posibilidad de mejorar la fijación con el suelo es una realidad que se debe aprovechar. De hecho, si se suma esto a un buen alineamiento corporal, se puede causar que el que lanzó un golpe sea el que acabe sufriendo las consecuencias del mismo.

La aplicación de este hecho en la construcción de protecciones supone conseguir buenos sistemas de fijación corporal, que ayuden a sumar masa y evitar aislamientos, como ocurre en el ejemplo del crochet a la mandíbula. Es muy importante saber que un casco no va a proteger contra los efectos de la cantidad de movimiento, a menos que tenga algún tipo de refuerzo conectado al resto del cuerpo que favorezca la suma de masa. Un diseño de este tipo podría consistir en un casco que quedara anclado al peto, de forma similar a algunas armaduras medievales. Hacer cascos más pesados también podría ayudar, pero creo que habría que añadir demasiado peso como para que fuera realmente útil.

Si no se puede sumar masa y se quiere parar un objeto en movimiento o impedir que te muevan, se debe ejercer fuerza suficiente en dirección y sentido contrario. Si se aplica de otra manera, lo que ocurrirá es que se modificará su trayectoria o la de ambos. Esto es básicamente el concepto físico que subyace en recursos técnicos como los bloqueos o los palmeos.

Siguiendo con el ejemplo del croché a la mandíbula, tener un cuello fuerte y situarlo de forma compacta con el resto del cuerpo (para no aislar la cabeza del peso del resto del cuerpo) va a facilitar contrarrestar los efectos de la cantidad de movimiento. Un cuello fuerte permitirá hacer fuerza para evitar el desplazamiento de la cabeza y además la musculatura sumará algo de peso. Por eso el cuello es una parte muy importante en el entrenamiento de luchadores y peleadores.

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Conclusión

Las protecciones son un recurso esencial para el entrenamiento que van a permitir entrenar con mayor contundencia y seguridad. Las protecciones han sido empleadas tradicionalmente para el entrenamiento tanto de peleadores como de guerreros, considerar que el uso de protecciones es contrario al entrenamiento tradicional es una farsa.

Como cualquier otro medio de entrenamiento, un mal uso llevará a malos resultados. Un uso inadecuado o abusivo de las protecciones puede alejar al practicante de la realidad e impedir que este aprenda a encajar los golpes. Entrenar con unas protecciones en mal estado o incorrectamente fijadas puede causar una sensación de falsa seguridad y aumentar el riesgo de accidentes. Igualmente, las protecciones tienen sus límites y no protegen de todo, hay que tener especialmente en cuenta que un casco no protege del daño cerebral causado por el movimiento de la cabeza.

Elegir unas buenas protecciones, cuidar su mantenimiento, comprobar su estado antes del sparring y saber cómo y de qué protegen es esencial para que estas resulten de utilidad.